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Existe una estrecha relación entre el desarrollo de la audición y la evolución del lenguaje. Para que el lenguaje pueda evolucionar correctamente es necesario como paso previo la discriminación auditiva. En ocasiones, esta discriminación auditiva se puede ver afectada por dificultades de audición.

Cuando existen dificultades auditivas el lenguaje oral se verá afectado, y se necesita una especial atención y estimulación para poder desarrollarlo durante el periodo crítico.

A nivel evolutivo general, los ítems auditivos que se deben presentar en el desarrollo típico de la audición de los bebes son:

  • 3 meses de edad:
    • Detectan el sonido diferenciando presencia-ausencia.
    • Muestran curiosidad por el sonido.
    • Tienden a vocalizar más.
  • 6 meses de edad:
    • Atienden al sonido.
    • Discriminan sonidos muy contrastados.
    • Tienden a discriminar algunas oposiciones vocálicas pero no todas.
  • 9 meses de edad:
    • Identifican algunos sonidos habituales de su entorno.
    • Imitan melodías.
    • Reaccionan a su nombre.
  • 12 meses de edad:
    • Identifican las palabras trabajadas.
    • Identifican sonidos habituales de su entorno.
    • Identifican el nombre de las personas cercanas.
    • Pueden discriminar las frases trabajas con apoyo gráfico.
    • Mejoran su pronunciación.
    • Inicial la espontaneidad en la expresión oral; utilizan palabras para expresarse.
  • 18 meses de edad:
    • Identifican los nombres de personas y objetos más frecuentes en su entorno.
    • Empiezan a identificar palabras en listas abiertas pero no todas.
    • Hay una mejora importante en su pronunciación.
    • Los niños ya pueden identificar las frases trabajas y siguen órdenes sencillas.
  • A los 24 meses de edad:
    • Pueden identificar más palabras en listas abiertas.
    • Identifican frases cortas.
    • Siguen las instrucciones habituales en su entorno.
    • Tienen un nivel de expresión inteligible.
    • Pueden comprender los mensajes sencillos.
    • Ejercen control auditivo sobre su expresión.
    • Tienen la capacidad para combinar palabras espontáneamente, se pueden expresar en frases cortas.

Conductas de percepción auditiva del bebé oyente:

Si nos centramos en las pautas más específicas por edades debemos diferenciar entre:

  • De 1 a 4 meses:
    • Sonidos: Cambia su comportamiento ante ruidos.
    • Habla: Tienen preferencia sobre la voz materna.
  • De 4 a 6 meses:
    • Sonidos:
      • Deberían interrumpir el llanto ante la música.
      • Inicio de la localización de la fuente sonora.
    • Habla:
      • Interpretación de los estados de ánima por la prosodia.
      • Son sensibles a la longitud de las frases.
  • De 5 a 10 meses:
    • Sonidos:
      • Entre los 8 y 9 meses ya localizan la fuente sonora.
      • Durante esta etapa reaccionan frente el estímulo con el objeto que lo produce.
    • Habla:
      • Diferenciación entre sonidos del habla de los otros.
      • Diferenciación entre entonaciones ascendentes y descendentes.
  • De 10 a 18 meses:
    • Sonidos:
      • Consolidación de la localización de la fuente sonora.
      • Discriminación de sonidos parecidos.
    • Habla:
      • Discrimina contrastes del habla y la prosodia.
      • Comprensión de palabras en el contexto.

En aquellos  niños con dificultades auditivas es necesaria una estimulación activa de la audición y el lenguaje oral para poder alcanzar unos niveles adecuados.

Asimismo, el papel de la estimulación lingüística y auditiva, junto con la adaptación protésica auditiva correspondiente, constituyen los pilares básicos para el desarrollo auditivo y oral del niño.

Para realizar el tratamiento de los niños con dificultades auditivas es necesaria la intervención de un equipo multidisciplinar, con las figuras del médico otorrinolaringólogo, el profesional audioprotesista, el logopeda y la familia.