Las 5 alergias más peligrosas para los niños

Alergias peligrosas en niños

Sapos y Princesas, El Mundo, 12/01/2024

La alergia es una reacción exagerada del organismo ante una sustancia que para la mayoría de las personas es inofensiva. Y hay alergias peligrosas que ocasionan síntomas graves, e incluso pueden comprometer la vida del paciente. Lo cierto es que son muy comunes entre la población infantil. Según datos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), se estima que un 35 % de los niños y niñas presenta algún tipo de respuesta inmunitaria excesiva a determinadas sustancias, y la incidencia aumenta cada año un 2 %.

Las 5 alergias peligrosas para los niños

Cuando un niño que padece este problema entra en contacto con la sustancia en cuestión, su sistema inmunológico se pone en modo ‘alerta’ para combatir al invasor. Comenzará a liberar histamina, que es la responsable de desencadenar una tormenta de síntomas más o menos graves dependiendo del tipo y grado de sensibilidad.

Aunque cualquier sustancia es susceptible de ocasionar una respuesta inmunológica, algunas de estas reacciones pueden ser más peligrosas que otras, en función de su tipología y de los factores individuales de cada persona. 

En el caso de los menores, estas suelen ser las que provocan episodios más graves:

1. Alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) 

La APLV es una de las alergias alimentarias más comunes en la infancia; afecta, aproximadamente, a entre un 2 % y un 8 % de los bebés y niños de corta edad. Puede desencadenar una amplia variedad de síntomas en virtud de la sensibilidad del paciente, que van desde los más leves, como erupciones cutáneas y malestar estomacal, hasta los más graves, como dificultad respiratoria y anafilaxia.

La APLV suele tener un buen pronóstico de curación espontánea en los primeros años de vida, y también existen programas de inmunoterapia oral que se realizan en hospitales y que tienen una gran tasa de éxito.

2. Al huevo

Alergia al huevo
El huevo es uno de los alimentos que más reacciones provoca en la infancia | Fuente: Pixabay

Junto con la APLV, la alergia al huevo es otra de las más comunes en menores de 5 años, con una incidencia de hasta el 5 %. 

Es más frecuente reaccionar a la clara que a la yema, y los signos más habituales son la aparición de erupciones cutáneas, habones, ronchas o urticaria en los casos leves y moderados, y síntomas respiratorios o reacción anafiláctica en los casos más graves.

Según datos de la SEICAP, en el 50 % de las ocasiones la alergia al huevo se resuelve de forma espontánea antes de los 5 años, y en un 75 % lo hará entre los 7 y los 9 años.

3. Al pescado

Es la tercera más frecuente en niños, por detrás del huevo y la leche. Se manifiesta en los primeros años de vida, coincidiendo con la introducción del pescado en la dieta. La proteína implicada es la parvalbúmina. Aunque esta proteína es específica en cada especie, las parvalbúminas de los diferentes pescados son muy parecidas entre sí, por eso es frecuente que una persona sensible a un tipo de pescado lo sea también a otros.

En nuestro país, los pescados que causan reacciones con mayor frecuencia son el gallo, la merluza, el lenguado, la pescadilla y el bacalao.

Los síntomas de la alergia al pescado suelen ser inmediatos, y los más frecuentes son el picor en la lengua, boca o garganta, y la aparición de ronchas en la cara y el cuerpo. En los casos graves también podría aparecer dificultad respiratoria y asma.

4. A los frutos secos

A diferencia del huevo y la leche, que provocan reacciones especialmente en menores de 3 años, la alergia a los frutos secos suele aparecer a partir de los 4 años, y hace referencia tanto los frutos secos de cáscara, como a las semillas (sésamo, chía, pipas de calabaza y girasol….) y cacahuetes.

La reacción a los frutos secos puede llegar a ser muy peligrosa, pues según explica la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA), este grupo de alimentos conservan su estabilidad frente al calor y los procesos digestivos, lo que hace que los síntomas sean más intensos e inmediatos en comparación con otros alimentos.

5. A las picaduras de abejas y avispas

La alergia a las avispas en niños
Las avispas y abejas pueden provocar reacciones con síntomas graves | Fuente: Pixabay

Las picaduras de abejas y avispas producen una reacción dolorosa e inflamatoria en la zona de la picadura, que será más o menos extensa dependiendo de la constitución del niño. Este tipo de picaduras no son peligrosas para la vida, pero en personas sensibilizadas podrían provocar reacciones a distancia del punto de la picadura que en algunos casos llegan a ser muy graves. Es lo que se conoce como ‘reacción alérgica sistémica’.

La Asociación Española de Pediatría estima que la frecuencia de reacciones generalizadas graves es de un 1 % en los niños. Afortunadamente, tienen una incidencia muy baja, y además se pueden prevenir mediante la inmunoterapia o con una vacuna específica.

Cómo actuar en caso de alergia grave

Cuando hay sospechas de alergia, lo primero que hay que hacer es consultar con el especialista, que será quien confirme el diagnóstico mediante la realización de pruebas específicas. El segundo e imprescindible paso será adoptar medidas de prevención y evitar el contacto con el alérgeno.

En el caso de reacciones alimentarias, esto pasará por excluir de la dieta el alimento y prestar una especial atención al etiquetado de ingredientes de los artículos que compremos. También es aconsejable supervisar el uso de productos no alimentarios, como material escolar, cosméticos, maquillajes infantiles y productos de higiene, pues algunos utilizan en su formulación ciertos compuestos que pueden contener leche, huevo o frutos secos.

Alergias peligrosas en niños
Cada año aumenta en nuestro país el número de niños con alergias | Fuente: Canva

En la actualidad existen programas de desensibilización frente a distintos alimentos como el huevo, la leche o el pescado. Y para algunos tipos de alergia también es posible recurrir a las vacunas. No obstante, debe ser el médico quien determine la mejor forma de proceder en cada caso.

Asimismo, es fundamental saber qué hacer ante una reacción por exposición accidental. Dependiendo del grado de sensibilización y síntomas, el médico podría recomendar antihistamínicos y/o corticoides en casos leves o moderados, mientras que en reacciones graves y de rápida propagación se aconseja utilizar el autoinyector de adrenalina.

Dado que las alergias suponen un fenómeno creciente, especialmente en la infancia, es de vital importancia tomar conciencia social sobre el tema, saber reconocer a tiempo los síntomas graves de las alergias peligrosas y actuar correctamente.

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