Abuso de las pantallas durante la infancia, una tendencia en progresivo ascenso desde el fin de los confinamientos

Abuso de las pantallas

Sapos y Princesas, El Mundo, 28/05/2022

El abuso de las pantallas es un fenómeno perjudicial para los menores, que cada vez comienzan antes a exponerse al influjo de los dispositivos. Desde que son bebés, muchos padres y madres les inician en este modo de entretenimiento pasivo, que, además de ralentizar su desarrollo, genera diferentes efectos negativos sobre ellos.

Por eso mismo, las instituciones médicas desaconsejan por completo dicha práctica antes de los 2 años de edad. Posteriormente, recomiendan limitar el tiempo diario a un periodo que en ningún caso debería sobrepasar las 2 horas por jornada. Y es que, a pesar de que determinados mensajes interesados puedan señalar lo contrario, los materiales audiovisuales dirigidos a usuarios de cortas edades no mejoran significativamente sus habilidades.

La pandemia y el aumento del uso de dispositivos

Al aumento de esta tendencia poco provechosa parece haber contribuido, en buena parte, la situación que vivimos a raíz de la irrupción de la pandemia. Tras las correspondientes horas de clases online durante el confinamiento, muchos niños y niñas continuaban haciendo uso de sus dispositivos de referencia durante sus ratos de ocio. Un comportamiento que, según indican las últimas investigaciones, se ha ido arraigando en una parte importante de la población infantil.

Uno de estos estudios, promovido por Qustodio y denominado Del cambio a la adaptación: viviendo y aprendiendo en un mundo digital, se ha llevado a cabo con el objetivo de determinar cómo está siendo la adaptación a la nueva realidad. Como expresa Eduardo Cruz, CEO y cofundador de esta plataforma de seguridad en Internet, “los efectos a largo plazo de la dependencia tecnológica y de los hábitos adquiridos por la Generación Z y Alfa desde que comenzase la crisis sanitaria aún se desconocen”.

No obstante, los resultados de esta iniciativa permiten hacernos una idea, según él mismo afirma, de las tendencias digitales en uso y del impacto que está teniendo este nuevo modelo de vida totalmente virtual a corto y medio plazo. Con dicha información, añade, podremos comprender mejor el cambiante panorama, protagonizado por una dimensión online cada vez más patente en todos los ámbitos.

Abuso de las pantallas multidispositivo
La proliferación de los dispositivos contribuye al abuso de las pantallas | Fuente: Canva

Cuánto se exponen los niños a las pantallas cada día

Y es que, a pesar de haber regresado a la presencialidad en el ámbito académico, los datos aportados por los participantes indican la permanencia de un abuso de las pantallas. Tras analizar una muestra de 400.000 familias en España, Reino Unido y Estados Unidos, se determinó que los menores pasan una media de cuatro horas frente a este perjudicial estímulo. Una cifra que, extrapolada a un período anual, asciende a las 1.460 horas o, expresado de otra forma, a la mitad del tiempo que suelen destinar a dormir.

Si observamos otras investigaciones, como esta publicada no hace mucho en la Revista Española de Salud Pública, las conclusiones siguen una tónica similar. En esta ocasión, podemos observar un constante aumento del exceso de ocio basado en dispositivos a lo largo de las sucesivas etapas de la infancia:

  • Antes de los 2 años: 71,1 minutos al día.
  • De 2 a 6: 112,8.
  • Entre los 6 y los 10 años: 133,9.
  • De 10 a 14: 160,2.

Qué tipo de ocio pasivo consumen los menores

La cosa se pone aún más interesante si desgranamos qué alternativas tienen una mayor aceptación entre los niños y niñas. Hasta los 2 años, tienden a pasar entre 41,6 y 54,8 minutos viendo la televisión cada jornada (en días laborables y festivos, respectivamente), periodos sumados a los 23,4 y los 25,9 minutos que destinan a los videojuegos.

Entre los 2 y los 6 años, se aprecia un claro ascenso en las sesiones de tele, concretamente de 47,6 minutos los días de cole y 99 los fines de semana. Algo aplicable a las consolas, a las que juegan 31,2 y 38 minutos, respectivamente. De los 6 a los 10 años, la programación televisiva ocupa 77,9 y 132 minutos diarios, frente a los 33 y 65 de los videojuegos.

Y para culminar el progresivo incremento del abuso de pantallas, pasamos a los usuarios de 10 a 14 años. En lo relativo a la televisión, se aprecia un leve crecimiento de apenas 3 minutos, independientemente de que tengan clase o no. Sin embargo, queda patente su predilección por los juegos de consola u ordenador, para los que sacan cerca de 20 minutos más por jornada de lunes a viernes (52,8 minutos) y casi media hora adicional los sábados, domingos y festivos (93).

Cuáles son las aplicaciones y plataformas más populares

Regresamos al estudio de Qustodio, que profundiza en mayor medida en los contenidos favoritos de los consumidores de 4 a 18 años. Contempla cinco categorías representadas por los vídeos online, las redes sociales, los videojuegos, las aplicaciones de comunicación y las plataformas educativas.

1. Vídeos online

Se produce un descenso de 45 a 38 minutos al día con respecto a 2020 a nivel global. En España incluso es más pronunciado, pues baja de los 38 a los 28. Prime Video, YouTube, Netflix y Disney+ son las alternativas más demandadas.

2. Redes sociales

Contando a nuestro país, a Reino Unido y a Estados Unidos de manera conjunta, el uso subió un 11,1 %, si bien aquí descendió casi un 2 %. En cualquier caso, el pasado año nuestros menores excedieron considerablemente el tiempo de británicos y estadounidenses en redes sociales, que ahora se iguala superando los 50 minutos en el cómputo total. Las opciones más utilizadas son TikTok, Instagram y Snapchat.

3. Videojuegos

Dentro del ámbito de los videojuegos, los datos se mantienen sin variaciones salvo en España, donde su utilización desciende un 15,1 %. Mientras que en Gran Bretaña y Estados Unidos se rondan los 40 minutos diarios, en España no se llega a los 30. Roblox, Minecraft y Brawl Stars son las elecciones mayoritarias de los usuarios.

Abuso de las pantallas y videojuegos
Videojuegos, una de las principales causas del abuso de las pantallas | Fuente: Canva

4. Aplicaciones de comunicación

Los períodos destinados a las aplicaciones de comunicación se incrementan en las tres naciones, aunque de manera algo más tímida en la nuestra. No obstante, nuestros niños y niñas las emplean durante una media hora cada jornada, y sus favoritas son Zoom, WhatsApp y Discord.

5. Plataformas educativas

Aunque en Reino Unido y Estados Unidos ha aumentado el tiempo dedicado a las plataformas educativas, en España se ha pasado de 12 minutos al día a 9 como consecuencia del fin de las clases online. Pese a dicha caída, seguimos en cabeza en la utilización de estos recursos, entre los que destacan Smartick, Kahoot y Duolingo.

Ahora que pueden no quieren

Aunque podríamos pensar que nos dirigimos hacia un escenario prometedor, los mencionados descensos de los periodos dedicados diariamente a cada una de las alternativas de ocio pasivo no deben llevarnos a engaño. No hay que olvidar las circunstancias que se dieron los últimos años, cuando los confinamientos retuvieron a los menores en sus respectivos hogares. Ahora que tienen libertad para salir de ellos y practicar otras actividades, no parece que esa sea la opción preferida por muchos, tal y como indican las leves oscilaciones que acabamos de observar.

Qué problemas puede causar excederse con este tipo de entretenimiento

El estudio de Qustodio ahonda, por otra parte, en los efectos de este tipo de entretenimiento. Gran parte de las familias aseguran haber detectado ventajas como la mejora del aprendizaje, la ganancia de autonomía para investigar y explorar nuevas ideas y la ampliación de los círculos sociales. Frente a tales impresiones, más de tres cuartas partes de los entrevistados declararon haber percibido influjos negativos, entre los que destacan el sedentarismo, el aislamiento y los problemas para descansar adecuadamente.

Y no van desencaminados los progenitores en cuanto a sus sensaciones. Como indican los expertos de la Clínica Mayo, existen ciertos beneficios asociados a alguna de estas modalidades de ocio. Especialmente durante las primeras etapas y fruto de ver los contenidos en familia, lo cual permite entenderlos mejor y aplicar ese aprendizaje a la vida real. El problema viene cuando esos ratos se convierten en excesivos y comienzan a reemplazar a otras iniciativas provechosas como la lectura, el juego no estructurado o la resolución de problemas. En ese supuesto, la situación puede desembocar en perjuicios como:

  • La obesidad.
  • La alteración de los horarios de sueño.
  • Problemas de conducta.
  • Los retrasos en el desarrollo del lenguaje.
  • La ralentización en la adquisición de habilidades sociales.
  • Las reacciones violentas.
  • Los problemas de atención.
  • La falta de tiempo de aprendizaje.
    Efectos negativos del abuso de las pantallasEl abuso de las pantallas puede desembocar en problemas para socializar | Fuente: Canva

Consejos para mantener a los bebés alejados de las pantallas

Uno de los principales errores en los que caemos los padres y las madres es exponer a los bebés a las pantallas casi desde que llegan al mundo. Ya sea por buscar un método alternativo para estimularlos o, sencillamente, para tenerlos distraídos de un modo sencillo, cometemos una equivocación que puede tener repercusiones en su futuro.

Pare evitar tal extremo, desde el Ministerio de Sanidad comparten una serie de sugerencias con las que suplir esa conducta perjudicial durante el primer año de vida. Hasta los 6 meses de edad, aconsejan potenciar diferentes actividades que pueden realizar tumbados boca arriba o boca abajo como:

  • Alcanzar y agarrar pelotas y otros juguetes.
  • Tirar y empujar objetos.
  • Mover la cabeza, el cuerpo y las extremidades con diversas rutinas diarias.
  • Llevar a cabo juegos activos supervisados, ya sea en el suelo o en un medio acuático.

Desde los 6 meses al año, es posible ir un paso más allá y acometer acciones más complejas. Entre las ellas, destacan las siguientes prácticas:

  • Ayudarles a reptar y a realizar giros.
  • Permitirles gatear todo el tiempo que deseen.
  • Rodar por el suelo.
  • Interactuar con objetos pasándolos de una mano a otra, lanzándolos, tapándolos y destapándolos o acercándolos y alejándolos, entre otras opciones.
  • Fomentar los juegos musicales, sobre todo a partir de los 8 meses.
  • Cuando empiecen a mostrar interés por ponerse de pie, fomentar tal intención, así como la ejecución de sus primeros pasos y el perfeccionamiento del equilibrio.

Cómo disminuir el tiempo de exposición durante las etapas posteriores

En fases posteriores, serán otros los recursos apropiados para desincentivar el abuso de las pantallas por parte de nuestros hijos e hijas. Conscientes de la dificultad de recortar esa vía de entretenimiento, en especial a determinadas edades, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos proponen:

  • Retirar la televisión y el ordenador de su habitación y situarlos en estancias comunes.
  • No permitir el visionado de contenidos durante las comidas ni cuando están realizando sus tareas cotidianas.
  • No dejar la tele encendida como elemento de fondo, sino suprimir cualquier distracción o recurrir a otros aparatos como la radio.
  • Decidir qué programas van a verse cada día y apagar los aparatos cuando hayan finalizado.
  • Sugerirles otras actividades como los juegos de mesa en familia, los rompecabezas o diferentes propuestas al aire libre.
  • Contabilizar el tiempo de exposición al ocio pasivo y compensarlo con otras iniciativas activas.
  • Predicar con el ejemplo para que dispongan de un buen modelo a imitar.
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