Cómo afecta al cerebro el consumo de drogas en la adolescencia

Cómo afecta al cerebro el consumo de drogas en la adolescencia

Manuel Antonio Fernández, Sapos y Princesas, El Mundo, 27/01/2020

Un tercio de la población española reconoce haber consumido drogas ilegales en algún momento de su vida, informa el Ministerio de Sanidad. Esta alta frecuencia, unida a cómo afecta al cerebro el consumo de drogas durante la adolescencia, nos debería llevar a plantear la situación como una emergencia social.

A pesar de ello, en la actualidad se percibe bastante permisividad frente al consumo de, por ejemplo, el cannabis, que está llevando a un importante nivel de uso en edades cada vez más precoces y, por lo tanto, a daños irreparables en cerebros en desarrollo.

Tenemos que ser conscientes de que el consumo de estupefacientes provoca secuelas irreversibles en el cerebro, multiplicando el riesgo de aparición de trastornos mentales tan graves como la psicosis o la esquizofrenia.

¿Cuál es el efecto de las drogas en el cerebro de los adolescentes?

Las drogas alteran principalmente el funcionamiento cerebral perturbando múltiples mecanismos de comunicación neuronal.

  • Algunas, como la marihuana o la heroína, tienen una composición química similar a la de ciertas sustancias generadas por el propio cerebro, lo que hace que actúen simulando su funcionamiento pero llevando a un desenlace diferente. Los compuestos que produce nuestro sistema tienen un efecto de estímulo positivo, mientras que las drogas producen dificultades de autocontrol e independencia y un exceso de actividad.
  • Otras, como la cocaína o las anfetaminas, desencadenan también esto último, al inducir estímulos activadores en las neuronas.

Este funcionamiento anormal tiene diferentes repercusiones. Por un lado, al generar desequilibrios en la regulación de muchos procesos cerebrales, altera el comportamiento de la persona que consume drogas haciendo que tenga conductas impropias de ella. Por otro, puesto que el cerebro está en continuo desarrollo y cambio, especialmente durante edades de máxima actividad como la de la infancia y adolescencia, el uso de estas sustancias provoca cambios estructurales negativos e incluso lesiones con riesgo de secuela.

Las zonas del cerebro que se pueden ver afectadas son múltiples, pero las que sufren mayor daño mayor y más negativa repercusión son las siguientes:

  • Los ganglios basales, que están muy relacionados con los mecanismos de motivación y recompensa del cerebro. Las drogas aumentan descontroladamente la actividad de este sistema, lo que genera la sensación placentera al consumirlas y la ausencia de esta cuando se pasan sus efectos, alimentando el riesgo de dependencia.
  • La región prefrontal, la cual es el área más fuertemente relacionada con nuestra capacidad de autocontrol, planificación y organización. Regula las denominadas funciones ejecutivas y, además, es la última región cerebral en madurar, con lo que resulta una de las más sensibles en los adolescentes. Su alteración está muy relacionada con la adicción a sustancias.
  • La amígdala, que se asocia con la regulación del estrés, la ansiedad, la irritabilidad y el miedo. Cuanto más se aumenta el consumo de drogas, más sensible se vuelve, empeorando el efecto de la abstinencia.

¿Cuáles son las consecuencias de su consumo?

Podemos resumirlas en relación a tres ámbitos generales:

  • Aprendizaje – Laboral. Los problemas de concentración se vuelven muy frecuentes y graves, de manera que no se puede rendir ni en los estudios ni en el trabajo.
  • Social – Familiar. El problema que aparece y va creciendo con el control de los impulsos lleva a tener múltiples conflictos dentro y fuera de la familia, lo que lleva a un aislamiento cada vez más intenso y prolongado.
  • Personal – Emocional. El propio efecto de su consumo sobre el ánimo y la ansiedad, unido a las consecuencias de los dos puntos anteriores, hace que cada vez sea más difícil salir del círculo vicioso.

¿Cuál es la droga que más se consume?

Según el informe oficial mencionado anteriormente, el cannabis es la droga más común, seguida de la cocaína, cuyo consumo se concentra entre los adolescentes y los menores de 35 años.

Cómo afecta al cerebro el consumo de drogas
Fuente: Canva

El principal motivo por el que el cannabis es la primera sustancia de la lista es su precio, pues la marihuanna se ha convertido en lo más asequible a pie de calle para cualquiera (muy similar a lo que sucede con el alcohol). Tras solo cuatro o cinco años de consumo esporádico de esta droga, el porcentaje de brotes psicóticos se multiplica de forma exponencial.

Si a todo esto se le añade la permisividad actual y la sensación social que hoy en día se transmite de bajo riesgo, obtenemos el caldo de cultivo perfecto para que nuestros hijos acaben con el cerebro completamente frito por el consumo de estupefacientes.

Por todo lo anterior, la prevención desde edades tempranas es imprescindible. Si hablamos con ellos sobre estos temas para que conozcan los perjuicios que vienen de la mano de las drogas y nos aseguramos de proporcionarles una buena educación emocional conseguiremos evitar que nuestros hijos caigan en tan dañina actividad.

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