Cómo dar independencia a un adolescente marcando unos límites

Cómo dar independencia a un adolescente marcando unos límites

Sapos y Princesas, El Mundo, 12/02/2020

Aunque dar independencia a un adolescente es esencial para que aprenda a enfrentarse a los desafíos que encontrará más adelante, no debemos permitir que nuestros hijos sobrepasen ciertas líneas rojas. Se trata de un periodo complicado que requiere de paciencia, cariño y comprensión, eso es innegable. Pero si aprendemos a apoyarlos a la vez que mantenemos una postura firme, todo se hará más fácil. Otra de las claves es anticiparse a los acontecimientos, tanto entendiendo previamente los problemas a los que nos enfrentaremos como estableciendo, en las etapas anteriores, unas relaciones afectivas saludables.

Una etapa de constantes cambios en la que necesitan comprensión

Si una persona se siente querida durante su adolescencia, “mostrará más tolerancia, más confianza y más capacidad para afrontar la adversidad”. Esto implica, prosiguen las doctoras Pilar Brañas e Inmaculada Martínez (Jefa de la sección de Adolescentes y Residente de Pediatría, respectivamente, en el Hospital Niño Jesús), una mayor probabilidad de afrontar satisfactoriamente el paso a la edad adulta.

Esta época de transición está caracterizada, ante todo, por los cambios constantes. Como recuerdan estas dos profesionales sanitarias en una de sus colaboraciones con la Asociación Española de Pediatría, tales variaciones afectan tanto al cuerpo de los menores como a su personalidad y sus relaciones sociales. “Necesitan experimentar y sentir que son ellos los que deciden. Es esencial que los padres no menosprecien estos aspectos. Si se sienten incomprendidos se mostrarán oposicionistas y desafiantes, así como introvertidos y muy reservados”.

Dar independencia a un adolescente con sus amigos
Debemos dar independencia a un adolescente en sus relaciones sociales | Fuente: Unsplash

El mencionado margen de actuación es tan necesario como la existencia de unos límites que, frecuentemente, el adolescente intentará traspasar. Se producirá un conflicto de intereses continuo que, aun estando dentro de lo normal, puede resultar estresante para todos los miembros de la familia. La psicóloga especializada en disfunciones familiares Tarra Bates-Duford recomienda que seamos flexibles: “Ellos experimentan un deseo natural de crear una identidad personal fuera de casa. Puede ser difícil dejar tomen las riendas, sin embargo, es necesario si queremos que desarrollen resiliencia y confianza”.

Consejos para establecer límites a un adolescente

Antes de nada, hay que partir de la imposibilidad de desterrar las discusiones del día a día. “No se pueden evitar, forman parte de cualquier tipo de relación profunda, por lo que son constantes en el ámbito familiar”, afirman las doctoras Brañas y Martínez. Comunicarnos con nuestros hijos y detenernos a intentar entender su postura es crucial, para ellas, en la resolución de estos desencuentros. “Es recomendable expresar los sentimientos hablando con calma, sin enjuiciar al adolescente. Muchas veces, es bueno evitar el enfrentamiento directo, posponer algunas discusiones y utilizar la negociación, haciéndoles partícipes de la búsqueda de soluciones”.

Para que los límites impuestos sean mejor comprendidos y aceptados por su parte también es aconsejable:

1. Fijarlos antes de que sea necesario

Se puede dar independencia a un adolescente e informarle, antes de ocurra, de las líneas rojas que no puede cruzar. De hecho, para el trabajador social clínico Glenn Scott, director del Programa de hospitalización parcial para jóvenes de la californiana Universidad de Loma Linda, es lo ideal. Cuando están molestos o los ánimos están calientes, las consignas que intentemos trasmitirles tendrán menor probabilidad de surtir efecto.

Dar indepedencia a un adolescente cuando está molesto
Cuando esté molesto, es preferible dar independencia a un adolescente a regañarle | Fuente: Unsplash

2. Ser específicos

“Estableciendo reglas claras y concisas,” recalca Bates-Duford, que apunta a la importancia de informarles con precisión lo que esperamos de ellos. “Tanto de las expectativas a largo plazo como de las cotidianas”. Gracias a ello, minimizamos la probabilidad de confusión y aumentamos la relativa al cumplimiento de las normas.

3. Adaptar la interacción a su etapa de desarrollo

Bates-Duford también recomienda que “ajustemos nuestro estilo de comunicación a la creciente madurez de los menores durante esta etapa, explicándoles abiertamente el porqué de las reglas impuestas y permitiendo que sean partícipes de la conversación”. De esta manera, podrán imaginar por sí mismos los resultados de una acción irresponsable, algo mucho más fructífero que si se lo contamos nosotros.

4. No castigar, sino restringir privilegios de una forma lógica

Dar independencia a un adolescente no significa que cuando actúe inadecuadamente no haya consecuencias. Eso sí, tal y como enfatiza Glenn Scott, “nuestra decisión debe estar relacionada con su conducta”. Por ejemplo, si nuestro hijo suspende un examen por haber estado jugando a videojuegos los días anteriores, tendrá sentido prohibirle hacerlo en ocasiones sucesivas, en lugar de actuar de manera represiva en otros contextos.

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