El protocolo pionero de Valencia: 1,5 metros en el aula y clase en días alternos

La Conselleria de Educación solo garantiza el 100% de presencialidad en Infantil y Primaria tras bajar la ratio

Un padre camina por la calle acompañado de su hijo pequeño.

Noa de la Torre, El Mundo, 21/08/2020

https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2020/08/21/5f3ec4af21efa0e3468b45bf.html

Superado el ecuador del mes de agosto y con la curva de contagios por Covid disparada en España, la realidad es que la ‘vuelta al cole’ sigue estando prevista para septiembre. El inicio del curso escolar en plena pandemia, sin embargo, será todo un experimento que cambiará el día a día de profesores y alumnos en los centros, pero también el de las familias. El protocolo que ha ideado la Conselleria de Educación para todos los centros de la Comunidad Valenciana se adelantó al resto de autonomías planteando de entrada, por ejemplo, la educación en días alternos.

Se busca la máxima presencialidad, pero no todo el alumnado podrá ir a clase el 100% del tiempo. En concreto, será lo que ocurra en los últimos cursos de Secundaria siempre y cuando no se pueda garantizar la distancia interpersonal de seguridad, que se ha fijado en 1,5 metros. Asumiendo que en la mayoría de casos será imposible de cumplir por la falta de espacio, los institutos podrán entonces organizar a su alumnado para que vayan a clase lunes, miércoles y viernes una semana, y martes y jueves la siguiente semana.

Para la ESO, Educación no contempla la bajada de ratio que sí ha decretado en Primaria. En esta etapa se reducirá el número de escolares hasta los 20 por clase, y los colegios tendrán que crear los llamados grupos burbuja. Estos funcionarán también en Infantil para garantizar que operan de manera aislada e independiente a otros grupos de convivencia estable. En este caso no habrá que mantener por tanto distancia de seguridad entre alumnos y maestros.

El protocolo de Educación impone, por otro lado, limitaciones por primera vez al acceso de padres y madres a las instalaciones educativas como medida de prevención. Se insta a vetar la entrada de los progenitores en el centro para acompañar o recoger a sus hijos. Ni siquiera se hace una salvedad con los más pequeños.

Este cambio sustancial en la relación de los centros con las familias no es el único. Para el profesorado se impone la comunicación telemática con las familias.

Con estas medidas y una inversión de 207 millones de euros salidos del fondo extraordinario del Gobierno, la Administración valenciana se ha garantizado en principio la paz social en el inicio de curso. La promesa de contratar a 4.374 docentes nuevos -cada centro tendrá al menos uno más- ha sido clave. Y pese a las malas relaciones del departamento que dirige Vicent Marzà con la enseñanza concertada, también se ha podido pactar con el sector, al que irán 26 millones extraordinarios.

Aun así, hay asociaciones de padres y madres que están planteando no llevar a sus hijos a clase, reclamando por tanto a la Administración que les garantice una educación a distancia, es decir, íntegramente online, algo que la Conselleria rechaza de plano.

Sin embargo, desde la Confederación Valenciana de Ampas (Covapa) -que no es la mayoritaria en la enseñanza pública- se ha apelado también en este asunto a la «libertad de elección» de los padres. Covapa señala que permitir a las familias elegir si llevan o no a sus hijos a clase «sería una manera de liberar espacios en las aulas y poder favorecer la prevención», pues el «miedo al contagio» hará que muchos padres y madres estén dispuestos «a todo, incluso a no escolarizar a sus hijos».

¿Deberán los centros considerar entonces absentismo este tipo de faltas continuadas por la Covid? Desde la Conselleria de Educación dejan el tema en el aire y prefieren no pronunciarse de momento. «Esa hipótesis no se ha dado y aún no se ha iniciado el curso», se limitan a señalar.

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