Once preguntas incómodas sobre el colegio que muchos padres tendrán que responder hoy

Muchos pequeños de tres años pisan en estas fechas por primera vez un aula docente. Se adentran en un mundo nuevo y desconocido, y recurrirán a usted para aclarar sus dudas

colegio

Miguel Ángel Bargueño, El País, 09/09/2019

Estos días, cerca de 600.000 niños españoles de tres años (alrededor del 96% de los de su edad) empezarán las clases de Primero de Educación Infantil. Dado que la escolarización no es obligatoria hasta ese momento, muchos de ellos —quienes no hayan pisado una guardería— se enfrentarán a una experiencia nueva, en un escenario extraño (fuera de la seguridad del hogar) y rodeados de desconocidos. Aunque las comunidades autónomas disponen un periodo de adaptación de un máximo de dos semanas para asegurar una inmersión gradual, es normal que la primera jornada, a la salida, los pequeños les planteen a sus padres algunas dudas que les pondrán en una situación incómoda, y que exigen una respuesta tranquilizadora.

¿Por qué me has abandonado?

Toda su vida, hasta ese día, el niño ha estado pegado a sus padres. Puede que no entienda que, de pronto, lo entreguen en un edificio y se marchen. «Habría que dejarle claro que en ningún momento se le ha abandonado. Decirle: ‘Has crecido, eres mayor, y por eso vas al colegio a aprender, que además es un sitio divertido», propone la psicóloga infantil Silvia Álava Sordo. «Es importante cuidar la comunicación no verbal: si ve cualquier atisbo de preocupación van a interpretar que ese sitio no es bueno; que vean una gran sonrisa».

¿Por qué no me puedo llevar mi osito?

Aunque hay centros que permiten a los niños acudir con un juguete pequeño, que quepa en un bolsillo, lo habitual es que los queridos muñecos se queden en casa. «Tienes que ir al cole a aprender, pero a la vuelta puedes jugar con tu oso», plantea la psicóloga Silvia Álava.

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¿Por qué no puedo comer chuches?

La respuesta tendría que ir más o menos en los términos que sugiere María Astudillo, nutricionista y codirectora de ALEA Consulta Dietética«Las plantas y las personas somos parecidas: necesitamos comer y beber bien para estar sanos y fuertes. El abono de las plantas es como nuestra alimentación diaria: si no es sana porque comemos muchas chuches, nos convertiremos en unos niños sin energía, no podremos aprender bien ni disfrutar con nuestros amigos. Las chucherías son un abono nada sano para nuestros cuerpos, así que cuantas menos, mucho mejor».

¿Mañana tengo que volver?

Es importante hacer ver a nuestro hijo que ir al colegio es una nueva rutina en su vida. Respuesta idónea: «Igual que mamá y papá van a trabajar, tú vas al cole a aprender», formula Silvia Álava. Probablemente más adelante le expliquemos que el último día de cole es el viernes (un día ideal para descansar), así que se pasarán la semana preguntando: «¿cuándo es viernes?».

¿Por qué tengo que hacer caso a esa señorita?

«Igual que cuando estás en casa, papá y mamá, que son los mayores, te dicen cuándo tienes que lavarte los dientes, en el colegio es la profesora quien te dice cuánto tienes que hacer las cosas. Y es la persona que te va a enseñar un montón de cosas muy chulas», recomienda contestar la psicóloga. «Hay que recalcar en todo momento las cosas positivas que tiene el colegio», añade.

¿Por qué hay niños que lloran?

Una imagen clásica: pequeños quejándose a lágrima viva, incapaces de separarse de su padre o madre a las puertas de clase. Puede hacer pensar al nuestro que en ese sitio les hacen cosas malas. Silvia Álava: «Podemos decirles: ‘Hay niños que piensan que van a echar de menos a sus papás o como no sabían cómo iba a ser el colegio podían estar un poco asustados. ¿Pero dejaron de llorar después? Seguro que se lo pasaron muy bien’. Hay que interesarse por sus emociones, pero luego subrayar que se lo van a pasar muy bien».

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¿Por qué tengo que hacer nuevos amigos si ya tengo a los míos?

Según Álava, «es difícil que un niño antes de tres años tenga amigos. Se podrá relacionar circunstancialmente con otros niños en el parque, pero el concepto de amistad no se ha desarrollado. De todas formas, no vamos a imponerles el hacer amigos. En el cole tienen esa posibilidad. Podemos explicarles que es precisamente en el colegio donde se forjan las primeras grandes amistades y, si es posible, acompañarlo con el ejemplo de alguno de los padres, si conserva algún amigo del colegio».

¿Por qué me ponen judías verdes si no las como en casa?

Puede explicar que «aportan fibra (para que tu intestino funcione genial) y minerales como el hierro (para que seas más fuerte cada día). Quizá el primer día que las pruebes no te hagan mucha gracia, pero es bueno darles una oportunidad más: ¡quizá el próximo día las cojas con más ganas o estén cocinadas más ricas!», dice la nutricionista María Astudillo. Y después, si no las prepara en casa, anímate a hacerlo.

¿Por qué tengo que llevar babi?

La respuesta debe enfatizar la función de pertenencia a un grupo que implica el uniforme. «¿Has visto que todos los niños lo llevaban? Significa que sois compañeros del mismo colegio, y os distingue de niños de otros colegios», enuncia Silvia Álava.

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¿Por qué no puedo quedarme durmiendo, si tengo sueño?

«Les podemos exponer que igual que papá y mamá se levantan temprano para ir a trabajar, él tiene que hacer lo mismo para ir al cole. Y si tiene sueño, lo que debe hacer es acostarse antes por la noche. En eso sí que hay que ser bastante tajante. Vemos que hay niños bastante dormidos por las mañanas y el problema es que se están acostando muy tarde. Y llegar tarde al cole no es una opción», dice Silvia Álava.

¿Por qué no puedo ir en mi sillita?

Hay niños (y padres) a quienes le cuesta jubilar este instrumento que tanta comodidad aporta. Sea como fuere, debe evitarse para acudir al centro escolar, recomienda la psicóloga Silvia Álava. «Al cole hay que ir andando. Debemos hacerles comprender que son mayores, y los mayores van andando. A esa edad hay que empezar a educar en autonomía. Tampoco conviene llevarlos en brazos: luego hay que arrancarlos de los brazos de los padres», sostiene.

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