Vuelta al cole 2021: 11 claves para ayudar a nuestros hijos en el regreso a las aulas

En unos días, niños y adolescentes volverán a la escuela después de haber disfrutado de un verano aún muy atípico por la pandemia de coronavirus: ¿cómo podemos conseguir que se sientan seguros?

En la imagen, alumnas y alumnos de Primaria se aplican gel hidroalcohólico al entrar en la escuela.

Sonia López, De M&P, El País, 04/09/2021

En unos días, nuestros hijos volverán a la escuela después de haber disfrutado de un verano aún muy atípico. Donde no hemos podido exprimirlo con total libertad y el contacto y los abrazos con los nuestros aún han estado muy condicionados. Las vacunas nos han ayudado a sentirnos un poco más libres y seguros, pero no han conseguido que dejemos de extrañar los besos con aquellos a los que queremos. Planes en formato pequeño que han buscado liberar el estrés y la fatiga, especialmente psíquica, que llevamos arrastrando desde hace tantos meses.

Nos hemos pasado las vacaciones estivales pendientes de las cifras de contagios o los posibles confinamientos, contando el número de amigos que nos podíamos juntar, pendientes de las restricciones y deseando que este maldito virus deje de condicionarnos la vida de una vez por todas. Empezamos un nuevo curso escolar repleto de incertidumbre, con nuevos protocolos en las escuelas y muchas dudas por resolver. La covid-19 aún nos acompaña con fuerza y eso hace que el miedo al contagio continúe estando muy presente en las familias.

Nuestros niños y adolescentes llevan muchos meses conviviendo con la pandemia y han aprendido a relacionarse con los nuevos parámetros de prudencia. Pero eso no significa que, en muchas ocasiones, extrañen poder relacionarse con sus compañeros con total libertad sin estar condicionados por los grupos burbuja o las medidas de separación. Los equipos educativos trabajan a destajo para conseguir unas escuelas seguras y poder acoger a sus alumnos con calma y empatía. No es nada fácil organizar un centro educativo en medio de tanta incertidumbre, hacer normal la anormalidad, conseguir que los alumnos se sientan de nuevo como en casa.

Muchas son las posibles medidas que proponen los expertos para intentar disminuir los efectos de la pandemia: medidores de CO₂, nuevos sistemas de ventilación, micrófonos para profesores, ratios más bajas o reconocimientos periódicos a profesores y estudiantes para identificar posibles brotes en las aulas. Medidas que, como siempre, llegarán condicionadas por los bajos presupuestos que se destinan a la educación y que muchas de ellas no llegarán a ponerse en práctica.

Aunque esta nueva vuelta al cole nos inquiete y preocupe nuestros hijos, necesitan que les acompañemos en este regreso a las aulas con grandes dosis de seguridad y serenidad. Este acompañamiento consciente les ayudará a hacer frente a un curso muy incierto lleno de cambios que nadie sabe cómo irá.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos en la vuelta a la escuela?

  1. Tomando consciencia de nuestras propias emociones para conectar con nuestro ser. Analicemos nuestro estado anímico, cómo afrontamos este inicio de curso, qué es lo que más nos preocupa. Si el miedo, las dudas o la ansiedad se apoderan de nosotros no seremos capaces de acompañar a nuestros pequeños con calma y empatía.
  2. Explicándoles bien sobre los nuevos protocolos que ha elaborado el colegio de nuestros hijos para poderles anticipar todos los cambios con los que se van a encontrar: medidas de higiene, posibles entradas escalonadas, organización de patios o comedor, zonas de uso de la mascarilla.
  3. Mostrando confianza y colaboración con la escuela a la que acuden nuestros pequeños y jóvenes. Compartamos con ellos nuestras dudas o necesidades, abramos nuevos canales de comunicación que nos permitan formar una comunidad educativa sólida y más segura.
  4. Explicándoles la posibilidad que en algún momento del curso tengan que cumplir algún confinamiento por haber estado en contacto con algún alumno o profesor afectado por el covid y que tendrán que realizar clases virtuales.
  5. Creando espacios diarios cálidos y distendidos para que nuestros hijos puedan expresar cómo se sienten o qué les preocupa en los primeros días de curso, para que sientan que validamos todo aquello que les recorre por dentro. Enseñémosles a reconocer sus emociones, a que las acojan y puedan hacerles frente. NO dejemos de repetirles que todo va a salir bien y que nos iremos adaptando en cada momento a las nuevas circunstancias.
  6. Recordémosles las medidas higiénicas que deberán seguir respetando: el lavado de manos, el uso correcto de la mascarilla y material escolar, la distancia de seguridad con sus compañeros y profesores y todas aquellas que establezcan en el colegio o instituto.
  7. Entendiendo y respetando que los primeros días de curso puedan mostrarse más irascibles, demandantes o indecisos hasta que se adapten a la nueva rutina escolar después de los largos meses de verano. El síndrome post-vacacional puede provocar en nuestros hijos ansiedad, apatía, tristeza o problemas para conciliar el sueño. Démosles tiempo a esta adaptación y hagámosla a su lado.
  8. Ajustar los horarios de forma progresiva, definir las responsabilidades de cada miembro de la familia, limitar el uso de las pantallas o retomar las actividades deportivas nos ayudarán a que, poco a poco, nos podamos ir adaptándonos de nuevo a las rutinas.
  9. Ayudémosles a soltar el miedo que les genera la incertidumbre en esta nueva vuelta al colegio con pandemia. Acompañemos las inseguridades con palabras que empoderen, con abrazos que protejan, con mimos que reconforten y miradas que acompañen.
  10. Expliquémosles que la situación actual nos brinda la oportunidad de aprender a vivir en el “aquí y el ahora”. Enseñémosles a exprimir el presente con valentía y coraje desarrollando una actitud de obertura y aceptación. A ver el cambio como un reto, como una nueva oportunidad para vivir algo diferente, para descubrir y crecer.
  11. Involucrándoles en la vuelta al cole, haciéndoles partícipes de la compra y organización del material escolar, elaborando horarios de estudio y actividades extraescolares, estableciendo pequeños retos para este nuevo curso. Así ellos se sentirán importantes en el proceso de adaptación y aumentará la ilusión y motivación para encararlos.

Durante estas primeras semanas, mostrémonos con nuestros hijos comunicativos, empáticos, flexibles y pacientes. Ofrezcamos el tiempo que necesiten para que puedan adaptarse al nuevo curso escolar que seguro que estará lleno de grandes aprendizajes y oportunidades.

¡Feliz curso para todos!

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